Naming: El arte de nombrar

Cuando tenemos una mascota solemos ponerle un nombre que nos gusta y que vaya de acuerdo con la personalidad que le atribuimos. Para las empresas ¡Esto no funciona!

El naming no debe ser escogido a la ligera, dejándonos llevar por nuestros gustos personales, sino que debemos considerar en primer lugar a quienes vamos a ofrecer nuestro producto o servicio, también se dbe tener en cuenta cuál es la estrategia previamente planteada con respecto al concepto de nuestra marca, sus valores, lo que pueden esperar de ella y lo que la hace diferente de la competencia.

Un análisis del mercado también nos dará luces del camino idóneo para escoger un identificador sonoro.

Ten en cuenta que: el proceso de dar nombre a una marca es 20% creatividad y 80% un proceso minucioso.